La tía Lía y sus 2 maridos

Mis padres alguna vez, comentaron que Panta, el padre de José Pedro y Cristina, llevaba un cajoncito, y se paraba en la esquina de Rivera y Comercio a dar un discurso. Allí había una fábrica muy importante, la fábrica de vidrio o Cristalerías del Uruguay. El edificio ocupaba más de una manzana, y tenía oficinas en otro local en frente. Panta era socialista y quería difundir entre los obreros, su crítica al sistema capitalista. Así lo había intentado en el frigorífico Anglo de Fray Bentos, donde conoció gente obrera y trabajó mucho para que se rebelaran contra la explotación; luego escribió un libro; hace poco en un trabajo conjunto de José Pedro, Cristina y Martha, fue reeditado y Cristina me ha regalado uno de esos ejemplares, que hoy día está en casa. Cuando se hablaba de astrología en la familia de las Bauzá, decían que eran muy diferentes las mellizas; pero yo no las veía muy diferentes. Ambas contrajeron matrimonio con hombres que inculcaron en ellas creencias ajenas a la tradición familiar de la que provenían, y ambas abrazaron esas ideas con un dogmatismo a ultranza. No vi ese tipo de conversión en ningún otro Bauzá (de los que conocí de mayor). Como Lía después de fallecer Panta, continuó yendo al Club Mateotti, donde se reunían los integrantes del Partido Socialista, con el tiempo conoció a Ángel, entablaron una relación, y posteriormente se casarían. Ángel era muy bueno y tolerante. Tocaba la guitarra y cantaba; cuando él estaba, tocaba Zamba de mi Esperanza, y Cristina, que era chica, cantaba. Alguna vez, también Lía cantó, pero creo que a nadie le gustó, y no insistió con ese arte. Luis Ernesto también cantaba, y lo hacía muy bien, pero no progresó, creo yo, porque no tenía constancia para el estudio. Ahora, por Facebook, me he enterado de que José Antonio, el hermano menor de Luis Ernesto, también canta y toca la guitarra. En realidad, lo sabía pero me había olvidado.

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